Los participantes en la
conferencia decidieron apoyar incondicionalmente la lucha del gobierno de
Bagdad contra los yihadistas.La Conferencia de París
reunió en torno a una mesa a 27 ministros de Exteriores occidentales y árabes.
Faltó Irán, e Irak se lamentó de ello inmediatamente, mientras aleteaba sobre
la reunión la polémica entre los presidentes de Estados Unidos y de Francia,
Barack Obama y François Hollande, sobre los rehenes.
El Estado islámico es
«una amenaza global que no conoce fronteras», advirtió la canciller
italiana Federica Mogherini, a la salida de la reunión que duró unas tres horas
y fue abierta con una intervención de Hollande. La respuesta es «urgente,
hay que actuar pronto y juntos», agregó.
En el texto final de la
reunión, distribuido en un Quai d`Orsay jamás tan blindado, tras la frase
«con todos los medios necesarios», fue especificado «incluida
una ayuda militar apropiada». Así como sucedió en 2011, con la
intervención de una coalición en Libia, aquí también la iniciativa de convocar
una reunión urgente antes de la intervención en París fue precedida por una
primera misión de aviones militares franceses. Los aviones no fueron en acción
de guerra sino de reconocimiento.
En todo caso, la
Conferencia de París, que se celebró tras la conmoción suscitada por la noticia
de la decapitación de un rehén británico, David Heines, no brindó ningún tipo
de detalle sobre los medios que serán desplegados ni las medidas militares
concretas.
Italia, como subrayó
Mogherini, no ordenará volar a sus aviones militares como ha hecho Francia,
pero en cambio decidió el envío de armas, municiones y sobre todo material para
el apoyo humanitario, que es una prioridad.
En el plano militar,
Estados Unidos indicó a través del secretario de Estado, John Kerry, presente
en la reunión, que numerosos países «ya ofrecieron su participación».
En cuanto a Rusia,
representada por el canciller Serguei Lavrov, se dijo «al lado de la
coalición» y dispuestos a «participar en la elaboración de medidas
suplementarias» para defender Bagdad.
«Daesh (acrónimo
árabe del EI) constituye una amenaza para Irak, pero también para toda la
comunidad internacional», afirma la declaración común adoptada por una
treintena de países que participaron en la reunión.
Todos los participantes
«subrayaron la urgente necesidad de poner fin a la presencia de
Daesh» en Irak, indicó el texto. «Con ese objetivo, se comprometieron
a apoyar por todos los medios necesarios al nuevo gobierno iraquí en su lucha
contra Daesh, incluso con una ayuda militar apropiada».
Esa ayuda corresponderá a
«las necesidades manifestadas por las autoridades iraquíes» y
«respetando el derecho internacional y la seguridad de las poblaciones
civiles», precisó el documento firmado en París.
La cuestión siria.
Francia, que anunció ya
su disponibilidad para participar en una intervención aérea en Irak, anunció
que los primeros vuelos militares de reconocimiento empezarán este mismo lunes.
«Estamos ya en orden
de marcha», declaró por su parte al canal CBS el secretario de Estado
norteamericano John Kerry. Según Washington, más de 40 países están dispuestos
a participar en la coalición.
Australia anunció el
domingo su participación con el despliegue de 600 militares en los Emiratos
Árabes.
Ahora en primera línea a
causa de la decapitación de su ciudadano, Gran Bretaña afirmó por voz de su
primer ministro, David Cameron, que «perseguirá a los responsables sea
cual fuere el tiempo necesario».
No obstante, Cameron no
disipó la incertidumbre respecto a la participación de su país en los
bombardeos contra Irak y Siria, dos países de los que EI controla vastos
territorios.
De hecho, el capítulo
sirio de la crisis es una de las cuestiones espinosas de la estrategia
internacional. El presidente estadounidense Barack Obama se declaró dispuesto a
extender los bombardeos contra EI a Siria, pero Gran Bretaña y Francia son más
reticentes y temen que los mismos refuercen al presidente sirio Bashar Asad.
Los yihadistas del EI,
que combaten también contra el régimen sirio, se fortalecieron en la guerra
civil siria.
«El caos hace el
juego de los terroristas», dijo Hollande el lunes, instando a apoyar
«por todos los medios» en Siria a la oposición llamada moderada.
Pero en el documento
final de la conferencia de París no se menciona ni en un solo párrafo a Siria.
Irán, actor esencial de
la región, pero que no participa en la conferencia, estimó que la mejor manera
de luchar contra el terrorismo es «reforzar a los gobiernos iraquí y
sirio», y el guía supremo Ali Jamenei afirmó en su sitio oficial que Irán
rechazó una solicitud de cooperación de Estados Unidos contra EI porque los
estadounidenses «tienen las manos sucias».
En París, la portavoz del
Departamento de Estado Jennifer Psaki declaró que su país es contrario a una
«coordinación militar» con Irán, pero está abierto a
«discusiones diplomáticas» sobre Irak, que podrían realizarse en
paralelo a un futuro ciclo de negociaciones sobre el tema nuclear.
«La mejor forma de
luchar contra Daesh (Estado Islámico) y el terrorismo en la región es ayudar y
reforzar a los gobiernos iraquí y sirio, que luchan de forma seria contra el
terrorismo», declaró por su parte Ho-sein Amir Abdolahian, viceministro
iraní de Exteriores, citado por la agencia Isna, de Teherán.
«La República
islámica de Irán no esperará la formación de ninguna coalición internacional
para luchar contra el terrorismo y cumplirá con su deber», añadió Amir
Abdolahian.
Las potencias
occidentales continúan mirando con desconfianza el programa nuclear iraní,
objeto de negociación.
Yihadista del EI va a
juicio en Alemania
FRANCFORT. El primer
juicio a un presunto yihadista de nacionalidad alemana acusado de haber
combatido con el Estado Islámico (EI) en Siria, se inició ayer lunes en
Francfort, Alemania.
El acusado, Kreshnik
Berisha, de 20 años, nacido en Francfort de una familia oriunda de Kosovo, está
acusado de pertenencia a una organización extranjera terrorista, crimen pasible
de una pena de hasta a 10 años de prisión.
El juicio se inició entre
grandes medidas de seguridad, en un contexto de preocupación en varios países
occidentales por la amenaza que representa el retorno a sus países desde Siria
e Irak de ciudadanos que han ido a combatir junto a yihadistas (ver nota central).
Según fuentes de la
fiscalía, Berisha viajó a Siria vía Turquía en julio de 2013, junto a otros
islamistas, para sumarse al combate del EI.
El acusado pasó seis
meses en Siria y participó al menos en tres batallas contra el régimen de
Bashar Asad, una característica en común con buena parte de los yihadistas que
combaten en esta zona.
Regresó a Alemania a
fines de 2013, por razones desconocidas, y fue detenido en el aeropuerto de
Francfort. AFP
La coalición contra el terror nació ayer en París
16/Sep/2014
El País